“En los últimos años, la cuestión del mantenimiento de los caminos rurales en países
en desarrollo, principalmente en lo que se refiere a las vías cuya superficie de
rodamiento sea constituida por lecho natural o de grava, se ha configurado en preocupación
constante de los administradores del sector. Las pésimas condiciones de dichos caminos
dificultan enormemente lo transporte de bienes y el acceso de las comunidades a los
núcleos poblacionales dotados de mayor infraestructura de servicios y facilidades públicas.
Se ejemplarizan en ese caso, servicios de salud y educación, que son medios esenciales a
una calidad de vida en niveles mínimos y aceptables del punto de vista social para la
población establecida en zonas rurales y en áreas remotas con limitadas condiciones de
acceso.
Y la cuestión que puede ser considerada de mayor preocupación en esta demanda y que ha
provocado impactos sociales importantes en tales países; el crecimiento constante y cada
vez mayor del éxodo rural. Un contingente expresivo de esa población, por la carencia de
apoyo gubernamental en términos básicos, caso de los servicios ofrecidos por la
infraestructura vial, se desplaza de sus comunidades para establecerse en las grandes
ciudades, en la búsqueda de trabajo y mejores horizontes para sí y para los suyos.
En este universo, el desafío que se presenta sugiere la implementación de políticas
públicas y proyectos capaces de proporcionar al medio rural, calidades de vida próximos
de aquellos brindados a las poblaciones residiendo en zonas urbanas, y así permitirles
consolidar en bases más duraderas, sus vínculos a los más lejanos lugares donde viven.
En este contexto, la problemática de transitabilidad de los caminos se configura como
factor esencial al desarrollo de las comunidades rurales, muchas de ellas responsables
por la producción agrícola, que para algunos países de la región, se constituye como
fuente mayor de propulsión de la economía.
Algunas iniciativas ha sido llevadas adelante en ese sentido, citándose, por ejemplo,
proyectos incentivando la formación de micro empresas de mantenimiento en Perú (PROVÍAS
RURAL), Honduras y en otros países de Latino América. En tales programas, los servicios
deben ser obligatoriamente ejecutados por personas establecidas en las áreas de entorno
de los caminos, generando empleo y renta en nivel local, y lo más importante entre todos
los factores, estimulando el sentido de pertinencia y responsabilidad sobre la
infraestructura pública que les es servida.
Igualmente digno de registro, proyecto de desarrollo denominado Micro Cuencas 2 en
implementación en el Estado de Santa Catarina – Brasil. Entre otras metas y acciones
denotando elevada sensibilidad social e importantes impactos económicos para las zonas
rurales y foco mayor de sus propósitos, contempla fuerte programa de entrenamiento en
mantenimiento de caminos rurales. Por medio de esa iniciativa, serán capacitados más de
1000 profesionales oriundos de los cuadros de casi 300 municipios de aquel Estado y
responsables por la gestión directa o indirecta del sector viario de característica
vecinal terciaria. En este tema, la presencia del IFRTD fue tremendamente decisiva, en
la medida que dicho programa de capacitación fue desarrollado por uno de los miembros
del comité asesor en Latino América, Ingeniero Dalcio Pickler Baesso, representante del
Brasil en el Foro.”
Dalcio Pickler Baesso,
Brasil