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Sostenibilidad de las Bicicletas como medio de Transporte Rural Deseable
por David Peckham
Las bicicletas pueden cumplir un importante rol para la movilidad rural y el alivio de la pobreza en los países en vías de desarrollado, donde el transporte público es escaso y los vehículos motorizados de uso personal son demasiado costosos para el habitante promedio. En algunos lugares las bicicletas aún movilizan a cantidades significativas de personas y productos, como por ejemplo en China, Vietnam y Uganda. Allí, una vasta red de bicicletas, repuestos y habilidades para reparar tienen una cobertura que va desde los centros urbanos hasta las más remotas áreas. El resultado es que en un área significativa las bicicletas tienen un bajo costo, son confiables y fáciles de reparar. No obstante lo antes mencionado, en la mayor parte de África, una infraestructura de aprovisionamiento pobre mantiene a las bicicletas a precios prohibitivos.
Desde 1,999 el Proyecto de Bicicletas de la Aldea (VBP, por sus siglas en inglés) desarrollado en Ghana, ha estado trabajado para lograr que las bicicletas sean un producto asequible. Nos concentramos en tres áreas específicas: suministrar bicicletas y repuestos, herramientas para bicicletas y capacitación en reparación. En las áreas rurales la capacitación en reparación se dio conjuntamente con la entrega de bicicletas con descuento (a mitad de precio). Efectivamente, se logró que los más pobres pudiesen disponer de bicicletas mientras que, paralelamente, se les capacitaba para que las cuiden mejor.
Al mismo tiempo, en el centro urbano estamos aumentando la disponibilidad de bicicletas y repuestos y - más importante aún- estamos subsidiando las herramientas. Las herramientas (virtualmente desconocidas en Ghana antes del VBP) tales como el desmontador de rueda libre, el extractor de bielas, la troncha cadena y las llaves allen mejoraron significativamente la habilidad de los mecánicos de bicicletas en reparaciones básicas, consiguiendo que aumenten su confianza en las reparaciones, tengan bicicletas en mejores condiciones y obtengan un ingreso más elevado, suma de logros que alienta a más personas a integrarse al programa. A corto plazo, estamos creando la capacidad de negocio necesaria para hacer viables a las bicicletas como medio de transporte rural deseable. La sostenibilidad de las mejoras en el transporte rural depende, en gran medida, de la habilidad del centro urbano para proveer de repuestos, bicicletas y partes, así como del conocimiento sobre reparaciones.
En los ocho años que hemos venido trabajando, cerca de 3000 ghaneanos, pertenecientes a más de 60 comunidades (90% rurales) a lo largo del país, han adquirido una capacitación básica en reparación conjuntamente con descuentos en la adquisición de bicicletas. Hemos importado cerca de 17,000 bicicletas usadas, que fueron donadas por los EUA y el Reino Unido, y subsidiado herramientas por un valor de $16,000 a Ghana y sus vecinos.
VBP reivindica nuestro triunfo basándose en una serie de factores. La clave es que nuestros gerentes de programa son ghaneanos miembros del negocio de bicicletas y conocen los procedimientos locales para la reparación de las mismas, el funcionamiento de la oferta, la cultura económica, etc., de tal manera que le tomaría toda una vida a un extranjero aprender lo mismo. La suya es una relación de negocios con el sector estadounidense sin fines de lucro. Para ellos, el hecho de estar ayudando a otros compatriotas ghaneanos y el poder viajar por todo el país son ventajas adicionales que se suman a su vocación.
Esencial para nuestro alcance rural es la relación con los Voluntarios de los Cuerpos de Paz (PCV, por sus siglas en inglés), quienes sirven como anfitriones en nuestros programas de aldeas. Los PCV comparten nuestra visión de una movilidad rural limpia y reducción de la pobreza y tienen una objetividad relativa para proteger a nuestro programa del desenfreno de la corrupción en los países pobres.
También resulta significativo que trabajemos con el sistema de mercado. Nosotros no regalamos cosas. Una caridad al 100% deteriora al mercado, lo cual va en contra de los valores de sostenibilidad. El hacer regalos promueve una cultura de dependencia, devalúa los bienes y servicios y es un imán para la corrupción y la estafa. Las cosas que se dan gratuitamente se gastan sin reparo. El enfoque de VBP disminuye la barrera de acceso a las bicicletas, dándole acceso a un espectro más amplio de trabajadores pobres en desventaja. A riesgo de sonar un tanto Darviniano, si regalamos las bicicletas a los fracasados de la sociedad, ¿cómo contribuiría esto a la imagen de las bicicletas? En cambio, al hacerlas asequibles, se las relaciona más con el éxito y se tornan psicológicamente más atractivas.
También es importante mencionar el hecho de que Ghana eliminó los aranceles a la importación de bicicletas a mediados de los años 90. El gobierno asumió seriamente la asistencia a los pobres y comprendió que las bicicletas realmente ayudan. Algunos países africanos consideran a las bicicletas como un juguete recreativo, fijando hasta en un 100% el arancel.
Como la rigidez de los roles de género generalmente excluye a las mujeres de los beneficios del desarrollo, es esencial que los proyectos de bicicletas incluyan e involucren específicamente a las mujeres. VBP está ayudando a superar el estigma en contra de las mujeres ciclistas en la zona sur de Ghana, donde las mujeres en bicicleta son escasas. En el 2006 iniciamos el programa centrado en la mujer. Ese mismo año, a través de programas de género, apoyamos a 40 mujeres en la obtención de bicicletas y luego, durante el primer mes del 2007, ayudamos a otras 40.
Tenemos docenas de historias acerca de cómo las bicicletas están ayudando a la gente. Cobbinah Amensah solía gastar cerca del 50% de su salario en transportarse de su trabajo en el pueblo hasta su aldea de origen. Ahora él se moviliza en bicicleta la mitad del camino, y ha ahorrado el costo de la bicicleta en tres meses. Emily Panu, una profesora que gana $45 al mes y cuya familia la ayudó a pagar su bicicleta, ahorra $18 al mes en pasajes, si se moviliza diariamente en bicicleta para ir al trabajo. Ben Onyamiema es un granjero que gana en efectivo al trabajar en carpintería. Su base de clientes prácticamente se ha triplicado desde que adquirió una bicicleta, ya que ahora él puede conseguir trabajos en las aldeas vecinas. Los profesores de colegio Ernest Tokutsoe y Alex Sewornu, recibieron sus bicicletas hace cuatro años en uno de nuestros talleres, y aún las utilizan para ir a trabajar diariamente.
El modelo del VBP, a fin de lograr que la población rural tenga mayor acceso a las bicicletas, debería replicarse en muchos lugares del mundo. La combinación de bicicletas, repuestos, herramientas, capacitación en reparación y la inclusión de las mujeres crea la capacidad global del sistema de oferta. Si puedes encontrar a personas confiables, que ya están trabajando en el negocio de bicicletas, utiliza a los Cuerpos de Paz y a otras prestigiosas ONGs para ayudar con el alcance rural y trabajar en la fijación de precios del mercado local; de este modo, las bicicletas podrán, de manera sostenida, tornarse más asequibles para la población rural a nivel mundial.
Esta opinión fue una contribución de David Peckham, Village Bicycle Project, Ghana.
Contacto: ghanabikes@yahoo.com
Página web: www.pcei.org/vbp/
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