El Transporte Rural y la Salud - ¿Podemos cambiar el medio ambiente en un momento?
por Naboth Juma Okoth
En África, sobre todo en las regiones del este y del sur, el impacto de varias enfermedades como la malaria, la EBOLA, la fiebre tifoidea y el VIH/SIDA se evidencia en muchos sectores, incluyendo el transporte. De manera universal, se reconoce la necesidad de un enfoque multi-sectorial para mitigar la propagación e impacto de tales enfermedades, sobre todo del VIH/SIDA y la EBOLA.
Como autor de este artículo, no soy un investigador, sino trabajo en el sistema de transporte por bicicleta en Ksiumu, Kenia. Soy operador de transporte y tengo dieciséis años de estar en la industria.
Se reconoce el sector de transporte como un catalizador de problemas de salud, pero también proporciona una red de respuestas. En este artículo identificaré dos áreas claves de problemas, en seguida proporcionaré algunas respuestas. Las dos áreas incluyen:
- La concentración de trabajadores en campamentos transitorios, en bahías de estacionamiento de operadores de transporte de bicicleta y en los espectáculos lacustres para las vías acuáticas. Los operadores de bicicleta, sobre todo los que trabajan de noche, trasladan a las prostitutas y damas de estacionamiento de un bar al otro, y por último a sus casas. Este es un ambiente donde la carencia de redes sociales normales que regulan el comportamiento estimula la actividad sexual entre parejas no-habituales. Así es que las comunidades cercanas y hasta las parejas de los operadores de transporte, representan un grupo meta legítimo de las estrategias del sector transporte a fin de mitigar la propagación e impacto de estas enfermedades.
- Los sitios de actividad transportista tales como las rutas de transporte, paradas y terminales que demuestran un nivel elevado de contacto sexual promiscuo y el aire contaminado por enfermedades de transmisión aérea.
En general, entre los operadores de transporte la incidencia de enfermedades como la EBOLA y el VIH/SIDA es un indicador del riesgo elevado, al que están expuestas las parejas de operadores de transporte y las comunidades que habitan los sitios de intensa actividad transportista. A pesar del reconocimiento universal que las poblaciones altamente movibles se encuentran en una categoría de alto riesgo de la EBOLA y el VIH/SIDA, no existe un reconocimiento explícito dentro de las políticas de transporte de la necesidad de proteger las parejas de transportistas y los/las que viven alrededor de la actividad transportista o que ocupan estos medios de transporte durante las horas de la noche.
En la mayoría de los casos, solo los chóferes de transporte de larga distancia han sido grupos meta de los programas que no toman en cuenta los operadores no-motorizados, tampoco las parejas o las comunidades que viven a la par de las rutas y los terminales ajetreados. Muchos de estos programas son iniciados y realizados de manera externa para los choferes de larga distancia y no se involucran con las comunidades, tampoco con el sector de transporte no-motorizado. Atender a una persona con una enfermedad de transmisión sexual mientras se deja por un lado a la pareja constituye un error, aunque existe una campaña de educación y la distribución de condones, éstas no siempre son una panacea para un comportamiento sexual riesgoso. La elaboración de este tipo de programas en general se enfoca solamente en los operadores, y no considera las pobres damas de estacionamiento, las y los trabajadores comerciales de sexo y las comunidades aisladas ubicadas en áreas de intensa actividad transportista, donde existen incentivos fuertes para involucrarse en actividades sexuales riesgosas con el fin de ganar dinero o incrementar el estatus personal.
El Grupo Juvenil de Transportistas por Bicicleta de Nguare, con el apoyo de AMREF y en colaboración con CIDA, ha estado desagregando los costos socio-económicos de las personas que se encuentran positivos, los cuales incluyen la atención médica, atención casera, el transporte al hospital y a la clínica. Así como el impacto en el tejido social, el incremento del trabajo infantil, por ejemplo, la explotación de operadores de bicicleta, la prostitución y el abuso sexual entre los operadores.
Respuestas
Ya que hemos identificado los vacíos, se podría implementar las siguientes intervenciones para abordar los desafíos existentes: Políticas adecuadamente elaboradas para abordar los operadores, sus parejas, la comunidad alrededor de los terminales, las damas de estacionamiento y las y los trabajadores comerciales de sexo.
- Realizar programas con el objetivo final de ampliar el acceso a la atención y tratamiento de prevención al VIH/SIDA, con énfasis en los grupos vulnerables como los operadores de bicicleta, prostitutas, colegiadas transportadas por estos operadores, etc.
- Aumentar la cantidad de afiches y calcomanías en las bicicletas, con eslóganes promoviendo los valores (actualmente tenemos pocos de estos).
- Tener un enfoque sectorial amplio para abordar el riesgo elevado a varias enfermedades provocadas por el ambiente, como la EBOLA, la fiebre tifoidea, el VIH/SIDA, la malaria y otras, enfrentadas por las comunidades ubicadas a la par de las rutas o los terminales de transito, las y los habitantes de asentamientos, las niñas y los niños retirados de la escuela. Lo cual exigirá un entendimiento mayor de la relación entre las comunidades y las actividades transportistas en estas zonas, tales como concursos de carrera a bicicleta, torneos de fútbol, entre otros, y la articulación de los roles que las instituciones basadas en la comunidad desempeñan dentro del contexto de las intervenciones en el transporte, con el objetivo de sensibilizar y promocionar cambios de comportamiento y la transversalización de estos temas en las políticas y planificación de transporte.
- Convocar para continuar la formación de redes y la acción conjunta involucrando actores con perspectivas y capacidades distintas pero con una agenda de colaboración que aborda las necesidades de las y los más vulnerables.
- Implementar un enfoque de pares a través de organizaciones existentes para encontrar respuestas a los problemas existentes que conducen a contraer una enfermedad. Aliviar la pobreza a través de la creación de programas de micro-crédito a su alcance, preparándoles para llegar a los servicios de salud, capacitando sobre los peligros y el uso de protectores de agua y mosquiteros.
El Grupo Juvenil de Transportistas por Bicicleta de Nguare ha comenzado a abordar estos problemas a través del apoyo de una economista de salud canadiense, Katrina Harris. El interés y bienestar de las y los afectados se puede resolver siempre y cuando estén involucradas/os en la planificación.
Esta opinión fue una contribución de Naboth Juma Okoth, del Grupo Juvenil de Transportistas por Bicicleta de Nguare
Contacto: njokoth@yahoo.com
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