En muchas instancias los caminos rurales o caminos de alimentación son definidos
como aquellos caminos en los que transitan menos de 50 vehículos por día, variando
desde puentes y caminos de ingeniería que unen pueblos y aldeas, hasta vías para
vehículos a motor, caminos de herradura y sendas. Los caminos rurales en general
sirven a habitantes y poblaciones dispersas que, con frecuencia, cuentan con una
estructura de uso de la tierra para la agricultura los recursos naturales. Las
redes de caminos rurales también tienden a ser grandes y complejas, con frecuencia
2 ó 3 veces más el tamaño de las redes de caminos primarios y provinciales, pero
soportan apenas el 10% del tránsito en vehículo/kilómetro. Las sendas peatonales,
caminos de herradura y rutas de bicicletas también desembocan en estos caminos
rurales. A su vez los caminos rurales unen mercados y
nodos urbanos periféricos.
Las tecnologías con mano de obra intensiva
son a menudo defendidas para
los trabajos de caminos rurales porque, con una debida organización, es
posible llevar a cabo el trabajo con un estándar adecuado y con costos similares.
Además, proporciona oportunidades para que la población aprenda habilidades útiles
y genera trabajo local e ingresos. El empleo con una remuneración extra puede servir
para contar con una reserva de efectivo que puede ayudar a que la gente sobreviva
los periodos de adversidad o generalmente crezca y diversifique las actividades
agrícolas y no agrícolas. Se potencia el acceso a los mercados, las actividades
sociales y por género a los servicios públicos de manera directa o indirecta. En
general la participación comunitaria en la administración de los caminos
ha sido un foco de interés dentro del IFRTD. Por ejemplo, el
Juego de herramientas para promover la sostenibilidad de la infraestructura del transporte rural
fue desarrollado en colaboración con COSUDE para aislar algunos de los factores
clave que influyen el triunfo o fracaso de las intervenciones locales de
transporte.
Cuando se trata de planificar e invertir en caminos rurales, el IFRTD defiende que
los modelos de inversión sofisticados tradicionales (incluyendo el análisis de
costo-beneficio y los costos de los usuarios de los caminos) utilizados para los
caminos con un alto volumen de tránsito son menos relevantes. En el caso de caminos
rurales el grado de deterioro de los caminos es menos predecible y a menudo el nivel
de tráfico es muy reducido como para justificar la inversión utilizando el análisis
convencional de costo beneficio. Con el fin de desarrollar estrategias de inversión
para los caminos rurales, los procesos de priorización deben acomodar aquellos
costos y beneficios que no son cuantificables (algunas veces calificados como
costos y beneficios sociales). Un número de modelos han sido producidos para las
redes de caminos de bajo volumen.
En un estudio encargado por el TRL
y el gTKP miembros del IFRTD en 12 países de
Africa, Asia y América Latina han dado aportes a varios procesos de priorización
de caminos rurales y técnicas que están siendo utilizadas actualmente en sus países.
Esta estimación rápida puede ser descargada a continuación:
Estimación rápida de la priorización de caminos rurales en 12 países en desarrollo.
IFRTD 2006. Descargar (Documento Word 184kb)
Se espera que la segunda fase de esta iniciativa desarrolle lineamientos para
ayudar a los usuarios a seleccionar y modificar una metodología de priorización
apropiada para su uso. Estos lineamientos serán diferentes de otros en que las
comparaciones serán basadas en datos similares y de esta manera, ilustrarán las
ventajas y desventajas de los procedimientos alternativos. Para más información
por favor referirse al siguiente documento:
A Review of Rural Road Prioritisation Methods
(Una revisión de los métodos de priorización de caminos rurales)
(Borrador) por P.R Fouracre y M Dyson (Febrero 2006).
Los autores reciben opiniones sobre este documento borrador. Por favor contacterse con:
P R Fouracre pfouracre@trl.co.uk
M Dyson mikedyson1@yahoo.co.uk
gTKP info@gtkp.com