La Orinoquia Colombiana cubre 438.168 km2 con un régimen climático tropical que recibe
cerca 3.000 mm/año, desaguando por una red fluvial primaria de 7 grandes ríos afluentes
del Orinoco, y una red secundaria de más 350 ríos y caños. Los paisajes de la Orinoquia
son la Altillanura y la Llanura Inundable, delimitadas por el Piedemonte Andino, el
Andén Orinoqués, y la Selva de Transición. En la Llanura Inundable el desborde de sus
ríos forma una enorme red de pantanos y lagunas que la convierten durante al menos 6
meses de cada año, en un territorio de islotes.
La geografía humana de la Orinoquia muestra una población actual de 1´540.000 habitantes,
asentada el 65% en el Piedemonte Andino y el resto en poblados a lo largo de las riberas
de los ríos.
La economía actual de la Orinoquia se basa en la explotación petrolera, el cultivo de
coca y producción de cocaína, ganadería y agricultura industrial (arroz, palma aceitera,
soya y maíz), que se desarrollan en el Piedemonte y la Selva de Transición. Pero cerca del
40 % de la población por debajo del límite de pobreza en la Orinoquia sobrevive aislada en
la Llanura Inundable.
La perniciosa economía coquera genera una gigantesca desigualdad regional, donde los
costos del transporte rural fluvial se encuentran disparados. No sólo porque escasea la
gasolina, usada también como solvente para la producción de cocaína (hasta U$10 el litro),
sino porque el consumismo de esa cultura de “pobres con plata”, ha impuesto modelos de
transporte basados en costosos motores fuera de borda de dos tiempo de más de 40HP y
botes en fibra de vidrio.
Es necesario adelantar proyectos de desarrollo que ofrezcan a la población pobre y
aislada de la Llanura Inundable, opciones ampliamente probadas en otros contextos, como
“pequepeques” amazónicos (totalmente desconocidos en esa zona); botes de ferrocemento
(alguna vez usados); transferencia de tecnologías para elaboración de botes de aluminio
(con aluminio venezolano por el Orinoco y Meta); aletas compensadoras (ahorradores de
combustible); propelas eficientes (ahorradores de combustible).y otras que rompan el
monopolio de los modelos impuestos desde los bolsillos.
Ing. MSc. Mauricio Gnecco, Universidad de los Llanos, Colombia